¿Qué hace un cocinero de origen italiano y prestigio internacional, chef ejecutivo de uno de los restaurantes más originales de Europa moliendo chiles secos en la cocina de un establecimiento mexicano?
Está aprendiendo a preparar mole negro, por supuesto, para lo cual sigue cuidadosamente las instrucciones impartidas en español. Roland Trettl, cuyo peinado revuelto y fijado con gel nos hace pensar más en un joven algo rebelde y poco convencional, afirma que es chef por tres razones: siempre hay trabajo, no hace frío en las cocinas y la comida no falta nunca. Para haber llegado al olimpo de los chefs del siglo XXI y tener bajo su mando los 30 cocineros encargados de la oferta gastronómica de Hangar 7, Trettle no sólo tiene sentido del humor: se le ve relajado y a sus anchas. Del signo de Cáncer, se declara sensible, perfeccionista y tímido. También es voluntarioso y apasionado: no hace nada que no le guste y está muy seguro de su maestría a nivel profesional.Después de haber pasado por algunas de las cocinas más famosas del mundo, Trettl llega a Salzburgo, Austria a interpretar el deseo de la firma Red Bull de crear un restaurante realmente original en el espacio fabuloso del Hangar 7. Aquí, bajo la cúpula transparente de vidrio y acero de una estructura en forma de ala, con 100 metros de largo, 67 metros de ancho y 14.5 metros de alto, el visitante puede hacer varias cosas: admirar la colección de aviones históricos, adquiridos y restaurados conocidos como Flying Bulls para volarlos en espectáculos aéreos y otros eventos deportivos; ver las exposiciones temporales presentadas en la galería de arte y disfrutar de la alta gastronomía en sus dos bares —Carpe Diem Lounge y Mayday— y su restaurante Ikarus.
En toda Europa, desde hace dos años el nombre de Ikarus se asocia a un concepto donde la creatividad y la audacia se conjugan en una fórmula irresistible: mes con mes (a excepción de agosto) se sirve un menú diferente de la cocina internacional, creado por Trettl en colaboración con un chef también de clase mundial pero de algún país o continente distinto. A partir de la idea de M. Dietrich, propietario de la compañía Red Bull, de ofrecer un concepto original y comida fantástica de todos los rincones del planeta, surge en la mente de Trettl el concepto del chef invitado. “La única manera de garantizar que se sirviera lo mejor de la gastronomía de países distintos era traer a un chef representativo de cada lugar y trabajar con él o ella codo a codo para crear los platillos más exquisitos de las diferentes cocinas.” Como resulta imposible que un chef abandone su restaurante para instalarse un mes completo en Salzburgo, Trettl lo visita en su cocina donde aprende a preparar cada plato del menú. “Regreso a Ikarus y les enseño a mis cocineros cómo hacerlo. El chef invitado está con nosotros los tres primeros días del mes dedicado a su cocina para pulir los platillos hasta alcanzar la perfección. Es un esfuerzo monumental pero vale la pena.” Roland Trettl está ahora en México aprendiendo todo sobre los moles en la cocina de Martha Ortiz Chapa, chef y propietaria del extraordinario restaurante Águila y Sol de la calle de Moliere en Polanco
Cheff Trettl
David Eisenberg
Chef Roland Trettlcon la chef Martha Ortiz Chapa
Chef Roland Trettlcon la chef Martha Ortiz Chapa
David Eisenberg
Chef Trettl en el mercado de San Juan
Chef Trettl en el mercado de San Juan
David Eisenberg