La selección nacional de saltos ornamentales dejó la piscina por un par de días para saltar al mar desde una plataforma removible de 10 metros colocada en la inmensa pared de roca en la Bahía de Manare, Parque Nacional Mochima. Esta fue la primera competencia de Cliff Diving en Venezuela.

Yoel Alvarado recibió de manos de Orlando Duque, ocho veces campeón mundial de Cliff Diving, el título como ganador del Red Bull Cliff Diving. En una competencia muy cerrada Enrique Rojas y Ramón Fumadó ocuparon el segundo y tercer lugar. El mayor exponente en saltos de altura y de roca del mundo viajó expresamente desde Hawai a Playa Manare, en el Estado Sucre, para iniciar a los talentos nacionales en esta modalidad extrema.

Los clavadistas locales, acostumbrados a realizar rutinas de piruetas en cuadradas e inmutables piscinas, nunca se imaginaron, que lo harían desde una plataforma improvisada, incrustada a los 10 metros de una pared que mide 50 con caída directa al mar. Con rostros emocionados, los jóvenes resumieron la experiencia en una sola frase “completamente diferente”. Aunque no se referían precisamente a diferencias técnicas, pues tanto Orlando Duque como los atletas nacionales coincidieron en que la preparación y los grados de dificultad en los saltos eran prácticamente las mismas.

En conversaciones previas al evento entre los competidores y el campeón mundial, definitivamente se hablaba en los mismos términos, aunque parecía que los criollos escudriñaban con preguntas a Duque, mientras que él les explicaba el deporte. A pesar de que la preparación física es igual que en los saltos ornamentales, en el Cliff Diving los clavados no son automáticos como en la piscina, según Duque “aquí, cada salto debe ser bien pensado porque un movimiento en falso y las consecuencias pueden ser fatales, y se te acaba la carrera” .

Factores como la densidad y la temperatura del agua, la brisa, el tipo de roca o estructura y las condiciones climáticas en esta disciplina, a más de veinte metros de altura, hacen que el triple adelante con un giro y medio, triple atrás con dos giros, triple adelante con un giro y medio o un salto con un grado de dificultad sencillo resulten más que una proeza.

Apenas un día de prácticas fue suficiente para que estos acróbatas de la piscina venezolana se sintieran como verdaderos peces en el agua para esta primera competencia de Cliff Diving. Los jueces, Orlando Duque, José Eber Pava, otro destacado clavadista de acantilado colombiano, y José Luis Rubio, Presidente de la Federación de Saltos Ornamentales de Venezuela, puntuaron del cero al diez a los 4 competidores venezolanos. Las secuencias fueron tres rondas de un salto cada atleta y los grados de complejidad del segundo y tercer salto fueron escogidos por ellos mismos según sus categorías. Así Yoel Alvarado obtuvo los 209 puntos ganadores, seis puntos por encima del segundo lugar conquistado por Enrique Rojas con 194,7 y en tercer lugar Ramón Fumadó con 166,5. Luis Villamizar obtuvo el 4to y último puesto. Tanto el ganador como el segundo tienen como especialidad los saltos en plataformas de diez metros.

Oscar Barrera