La primera competición internacional de Freerunning de la historia, Red Bull Art of Motion, excedió todas las expectativas la noche del pasado 6 de octubre en Viena. Hasta 2.800 espectadores se agolparon en el mercado vienés de Meiselmarkt para observar las habilidades de los 29 mejores freerunners de la Tierra. Obstáculos impresionantes, numerosas superficies y una multitud enfervorizada. Ryan Doyle se coronó como ganador, pero este valiente inglés tuvo que celebrar su triunfo en la unidad de Urgencias de un hospital cercano.
El objetivo era conseguir ser lo más creativo posible y mostrar un estilo propio. En las aceras de este mercado de 100 años de antigüedad ubicado en el centro de Viena se vieron trucos alucinantes. Ryan Doyle (GB) y el resto de participantes descubrieron un campo de juegos perfecto para llevar sus habilidades al límite: plataformas, paredes, andamios… Era la primera vez que el público podía asistir a una competición de este tipo, y quedaron impresionados con los trucos y acrobacias como mortales desde plataformas a varios metros del suelo, volteretas sobre el techo de coches o vueltas y saltos desde andamiajes. Los propios participantes se votaban entre ellos para elegir a los mejores. “Los ánimos del público y las posibilidades del circuito tuvieron un efecto tremendamente vigorizante en mí. Todo el mundo ha ido hasta el límite aquí hoy. Además, el sistema de puntuación me ha parecido muy brillante. Personalmente, esta competición supone el punto álgido de mi carrera hasta la fecha”, resumía Marcus Gustafsson (Suecia), quien se las arregló para asegurarse la tercera plaza.Tras dos rondas clasificatorias, la final entre los seis mejores fue un show inmejorable. Mientras el americano Víctor López, que aparece en el último vídeo de Madonna y está de gira mundial con la superestrella americana, celebraba su segundo puesto y el sueco Marcus Gustafsson lucía una enorme sonrisa desde el tercer cajón del podio, el victorioso inglés Ryan Doyle ya estaba tumbado en una mesa de rayos-x. Tras una actuación increíblemente espectacular, Doyle tuvo la mala suerte de lesionarse en su última acrobacia, rompiéndose la tibia y el peroné. “Mi último truco era una triple voltereta desde una de las plataformas. Creo que quizá ha sido demasiado atrevido… Cuando me he enterado ya en el hospital de que había ganado afortunadamente ya sabía que no era tan serio como pensaba”, comentaba un Doyle con lágrimas de alegría en los ojos.
Buen papel de los españoles
Dos de los mejores especialistas españoles compitieron entre la elite mundial. Pero ni Draug (Dani Sampayo, Irún, 25 años), ni Erik (Erick Valiño, Ferrol, 18 años) consiguieron colarse en la final que enfrentó a los seis mejores. Más especializados en el Parkour puro (más centrado en el desplazamiento que en las acrobacias), realizaron rondas llenas de dinamismo pero les faltó espectacularidad. “La concepción del Parkour o el Freerunnigng cambia mucho de un país a otro. Este mestizaje de estilos ha sido lo mejor de la competición. Hemos aprendido los unos de los otros y disfrutado de cómo evoluciona nuestro deporte en cada país”, explicaba Dani Sampayo, el “padre” del Parkour en España.
Red Bull Art of Motion
Dani Sampayo
Erick Valiño