El piloto español Alejandro Maclean afirmó que le encanta su nuevo y flamante avión, un MXS al que se subió por primera vez el 18 de mayo. Pero Maclean, que se convirtió en el segundo participante de la Red Bull Air Race en pilotar un avión de la firma americana, sabe que todavía queda un largo camino por recorrer para adaptar su agresivo estilo de pilotaje a esta máquina sensible y ágil, antes de que pueda sacarle el máximo partido.
“El avión es muy bueno y estoy seguro de que voy a hacer un buen papel“, dijo Mclean tras cambiar su Edge 540. “Es mucho más rápido, pero también más ágil. Es completamente diferente al Edge. Tuve algunos problemas al controlarlo por culpa de su configuración actual. ‘Reseteamos’ el avión por completo y al cambiar varios parámetros obtuvimos mejores tiempos. En cuanto me haya adaptado, podré ser preciso cuando vuele sin tener que estar pendiente de la reacción del avión, porque sabré cómo va a reaccionar. ¿Cuánto tardaré en adaptarme? No sé si serán dos carreras o dos o tres años”.Maclean dijo que los primeros vuelos de prueba en Oregón, fueron realmente bien. Pero fueron a una altitud de unos mil pies. Volar por primera vez por el trazado de Detroit, el jueves, fue otra historia. “Cuando vuelas a una altitud de 1000 pies todo va bien y funciona“, dijo Mclean. “Pero cuando vas casi a ras de suelo, tienes la perspectiva de cosas que vienen y van y entonces tienes que controlar el avión en cada instante. Cuando vuelas más alto, diez pies no significan nada. Pero a la altura a la que competimos, diez pies pueden significar estar vivo o muerto. Es una diferencia muy, muy grande”.
Maclean también comprobó que el mero hecho de colocar la decoración de su avión y otras pegatinas –sin mencionar el equipo electrónico de las Series Mundiales– había cambiado las reacciones de su avión. “Es asombroso. Sólo colocando las pegatinas a los alerones cambiaba mi ‘set-up’ completamente. Experimenté problemas en mis primeros vuelos aquí ¡tan sólo por unas simples pegatinas! Puse 60 gramos de peso, que es como no poner nada, y el resultado era abismalmente diferente. Pasé de no ser capaz de completar el recorrido a poder hacerlo dos veces seguidas. Es increíble que cosas tan pequeñas marquen tanto la diferencia”.
Christian Pondella
Maclean, con su nuevo avión
Maclean, con su nuevo avión
Jörg Mitter
Maclean, encabezando el vuelo de formación con su nuevo MXS
Maclean, encabezando el vuelo de formación con su nuevo MXS